Las 10 reglas para el cuidado de la salud renal

Este 11 de marzo se celebra el Dia del Riñón. Desde el Servicio de Nefrología del Sanatorio de la Mujer queremos contribuir a la prevención de la enfermedad renal y a mejorar la calidad de vida de aquellas personas que padezcan enfermedad renal crónica.

Por eso queremos transmitirles 10 reglas fundamentales  para el cuidado de la salud renal: 

 

  • Realizar ejercicio ayuda a reducir la presión arterial, lo que hace que reduzca también el riesgo de enfermedad renal crónica.
  • Controlar su nivel de azúcar en la sangre. Aproximadamente la mitad de las personas con diabetes desarrolla algún grado de daño renal, por lo que es importante que las personas con diabetes se realicen controles regulares de funcionamiento renal.
  • Controlar la presión arterial. La hipertensión arterial es causa frecuente de daño renal y mucho más si se asocia a otros factores de riesgo como dislipemia o diabetes.
  • Seguir una dieta saludable, rica en vegetales y mantener un peso adecuado; esto ayuda a controlar la diabetes y otras enfermedades cardíacas que acompañan el daño renal.
  • Moderar el consumo de sal.
  • Mantener una adecuada ingesta de líquidos. Históricamente se dice de 1½ a 2 litros de agua al día, aunque no hay un valor exacto: este valor depende de la temperatura exterior, la actividad física, embarazo, lactancia. Aumentar la ingesta de agua facilita la eliminación de sodio y tóxicos por los riñones, lo cual disminuye notablemente los riesgos de desarrollar enfermedad renal.
  • No fumar. El tabaquismo altera la vasculatura renal y potencia fuertemente a los otros factores de riesgo como dislipemia, hipertensión arterial y diabetes en generar insuficiencia renal, además de aumentar el riesgo de cáncer de riñón.
  • Evitar la utilización fármacos antiinflamatorios por largos períodos de tiempo. Es conocido el daño renal de los denominados antiinflamatorios no esteroideos.
  • Realizar un control de sangre y orina si presentas los siguientes factores de “alto riesgo”: diabetes, hipertensión arterial, obesidad en miembros de la familia que padezcan una enfermedad renal.
  • Como regla general recordar que todo lo que afecta al corazón afecta también a los riñones.